La personalización de la ciencia por los medios

Recientemente escuche una entrevista en la radio a una famosa científica y volví a comprobar la simpleza con la que se trata a la ciencia en los medios. Si nos centramos en las ciencias biomédicas, se nos suele contar una historia como esta: el científico cuando era niño tuvo una experiencia que le introdujo en el mundo de la ciencia (un profesor, un familiar o su propio afán de descubrimiento), se sintió fascinado, y como además era una niño muy listo decidió estudiar una carrera científica, por ejemplo Biología o Medicina. Siguiendo su entrenamiento científico decidió hacer una tesis doctoral en investigación y hacer estancias postdoctorales en laboratorios de renombre, donde grandes mentores, premios nobel o futuros premios nobel acabaron de encauzar la carrera de nuestro héroe, que con ese sustrato privilegiado empezó a hacer algún descubrimiento fundamental. Tras años de esfuerzo, ya con su propio laboratorio, volvió a España y desde entonces hay una maravillosa sucesión de grandes descubrimientos, esfuerzo, etc.  En resumen, el tratamiento que se hace del carácter en cuestión es totalmente unipersonal, casi como una noticia de deportes, como si se entrevistara a un atleta, una historia de superación personal. Como mucho se menciona de pasada a colaboradores, pero dando la impresión de que ayudan a ese puntal de sabiduría a hacer lo que ya tenía en mente.  Con este tipo de análisis, el público se cree que la ciencia avanza gracias a unos pocos científicos maravillosos. Falso. Estos científicos son realmente muy buenos, pero por si solos no habrían podido hacer nada.

La ciencia actual es una labor acumulativa de cientos de miles de investigadores, pero los periodistas parecen seguir al pie de la letra la idea de Bernardo de Chartes y achacan los avances a unos pocos “gigantes”:

Somos como enanos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no por alguna distinción física nuestra, sino porque somos levantados por su gran altura.

En Biomedicina, una determinada investigación está realizada por un equipo, dos, cinco, quince, cincuenta personas, dependiendo de la complejidad y la interdisciplinariedad  del mismo. Este equipo de científicos sólo puede realizar su trabajo gracias al conocimiento acumulado de centenas de estudios publicados anteriormente, trabajos que es obligado citar en el artículo científico que hará público el resultado de la investigación. Estos trabajos fueron realizados a su vez por equipos de científicos que se basaron en centenas de trabajos anteriores, lo que hace que cada nueva investigación sea el resultado de la acumulación del trabajo de miles o decenas de miles de científicos a lo largo del tiempo.

La relevancia de estos descubrimientos es juzgada por la comunidad científica en el momento de su publicación  y será juzgada por la comunidad científica en los años o décadas posteriores. Sin duda, hay científicos brillantes, que plantean nuevas preguntas, desarrollan nuevos métodos o proponen cambios dramáticos de las hipótesis dominantes, pero esto sigue necesitando el conocimiento acumulado y el esfuerzo de un equipo para producirse.

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1 Response

  1. Luis says:

    AMEN!!!

    Que yo sepa, en los ultimos años, solo ha habido UN cientifico que publicaba los articulos el solito, donde la bibliografia eran sus papers (de nuevo ,el solito), trabajaba en SU instituto… pero claro, fue dos veces premio nobel. Y aun asi, se tuvo que basar y apoyar en trabajos previos realizados por muchisima gente. Este hombre tan brutal fue Linus Pauling.

    Todos los demas que nos dedicamos a esta empresa no soos como el.

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