Posts tagged Hazteoir

No hay muebles en el ático

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De vez en cuando me gusta entrar en la página web de HazteOir para ver que nuevas cruzadas tienen en su abultada cartera de actuaciones (aparte de las usuales en favor del carnet de identidad para los zigotos, el derecho a la educación bíblica, etc) y confirmar el mantenimiento de un vacío total en el cerebro de sus miembros.
Observo como “han conseguido cerrarle el chiringuito a un fotógrafo” que había osado realizar una exposición “blasfema” con el apoyo de la Universidad de Granada. Resulta que la exposición, llamada “Circus Christi“, hería la sensibilidad de los cristianos y esto no puede consentirse, hicieron el típico bullying a la exposición bombardeando a la organización con sus ya clásicos emails de amor, mandando a unos cuantos cristianistas a montar follón y consiguiendo que la Universidad la clausurara por problemas de seguridad. La obra consiste en catorce fotografías que se pueden ver en la web del artista.

Nos propone una escenográfica, kitsch, irónica, mordaz y subversiva reversión contemporánea de la historia bíblica, una visión crítica del Nuevo Testamento, ambientando temporalmente en los años 70 y continuado hasta nuestros días, en la que se despliega una suerte de personajes que nos harán apreciar, lo que de la historia sabemos, con una perspectiva completamente diferente.

Aprovecho la ocasión para pedir que cierren la “semana santa” porque hiere mis sentimientos. Ver a tanta gente sufriendo las inclemencias del tiempo mientras cargan estatuas ataca mi natural sensibilidad.

Decoro (y 3)

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Otro verano, y como en “el día de la marmota“, otra vez lo mismo. Repetimos. Vuelve otro año la iniciativa “Playas Familiares” del grupo cristianista Hazteoir. Quieren que en las playas exista “decoro” para que ellos puedan usarlas, y como ellos son los únicos que merecen el nombre de “familia de calidad“, pues eso, “playas familiares”.

Dice el diccionario de la Real Academia que el “decoro” es el honor, respeto, reverencia que se debe a una persona por su nacimiento o dignidad, siendo además sinónimo de circunspección, gravedad, pureza, honestidad, recato, honra, pundonor y estimación. Se usa comúnmente en la frase “guardar el decoro”, significando “comportarse con arreglo a la propia condición social”. Suena a rancio el decoro. Como el “pudor”, huele mal el decoro. Hiede. Trae fragancias del pasado, a colegios de niños y colegios de niñas, a bragas hasta la cintura, a bañadores de cuerpo entero desde los dos años, a miradas furtivas, a deseos ocultos.
Me producen gran repulsión estos cristianistas practicantes. Al igual que los islamistas, o los neonazis la seguridad que emanan huele a podrido, hiede, atufa. Cuando hablan de playas “limpias” se les ve la “suciedad” de sus pensamientos; cuando hablan de “ciudadanos de calidad” se les ve el trasfondo, la segregación, la xenofobia. Asco.

Catetismo católico

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Si hay algo que realmente me repudre es esa tendencia que tienen los católicos más integristas de usar “la ciencia” para apoyar sus elucubraciones más acientíficas. Navegando por la red “HazteOir”:http://www.hazteoir.org/ (si… ya… es que tengo el día libre…), y leyendo foros y blogs asociados, compruebo que una de sus obsesiones es intentar convencer al lector que la homosexualidad es una enfermedad. El argumento se manifiesta más o menos de esta manera:

He escuchado a diversos investigadores médicos (o he leído múltiples estudios científicos), que dicen que la homosexualidad es una disfunción/enfermedad/enfermedad mental de la que no es culpable quien la sufre y que se puede curar con el tratamiento correcto.

Huelga decir que los científicos nunca se nombran y los estudios nunca se citan, sólo tras ser preguntados reiteradamente apuntarán a algún miembro del movimiento ex-gay que sin estudios serios que lo avalen dice haber sido capaz de “normalizar” a muchos homosexuales (por ej. ["Richard Cohen":http://en.wikipedia.org/wiki/Richard_Cohen_%28lecturer%29], conocido embaucador), a algún psiquiatra decimonónico o a algún científico religioso (haberlos haylos por contradictorio que parezca).
Patéticos.

Decoro (y 2)

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Otro verano, y como en el día de la marmota, otra vez lo mismo. Repetimos.

Dice el diccionario de la Real Academia que el “decoro” es el honor, respeto, reverencia que se debe a una persona por su nacimiento o dignidad, siendo además sinónimo de circunspección, gravedad, pureza, honestidad, recato, honra, pundonor y estimación. Se usa comúnmente en la frase “guardar el decoro”, significando “comportarse con arreglo a la propia condición social”.
Suena a rancio el decoro. Como el “pudor”, huele mal el decoro. Hiede. Trae fragancias del pasado, a colegios de niños y colegios de niñas, a bragas hasta la cintura, a bañadores de cuerpo entero desde los dos años, a miradas furtivas, a deseos ocultos.
Decoro y respeto es lo que piden los iniciadores de la iniciativa “Playas Familiares“. Al parecer, que todas las playas de España sean de dominio público y que dentro de la legalidad cada cual pueda hacer en ellas lo que le dé la gana no basta, hay que reglamentar su uso, a saber, hay que achicharrarse según las normas del decoro y habilitar los huecos para “uso familiar” (vaya usted a saber a qué clase de ritos se refieren). Supongo que sólo quedará un diez por ciento para uso comercial (chiringuitos con música adecuada para oídos familiares, pero sin inmigrantes vendiendo bebidas que son desagradables) y religioso (una capillita por playa no estaría mal, ya puestos).
Invocan la “protección de la infancia” y piden un “ambiente apto para las familias”, nada de nudismo, nada de “destape”, todos bien vestiditos que hace mucho frío en la playa. Las “guiris” haciendo top-less y las competiciones de consumo de sangría ya pueden buscarse otros países, España vuelve a la ortodoxia.

Descerebrados

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Ya se que es una actividad de alto riesgo, pero hoy he vuelto a entrar en la página de HazteOir y me encuentro con la fulminante noticia: “["Las tarjetas de UNICEF ponen en riesgo la vida de los no nacidos":http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=3681]“. ¿UNICEF regala con sus tarjetas biberones bomba? No. Resulta que según los chicas y chicas de HazteOir, UNICEF promueve “la despenalización del aborto a nivel mundial, las campañas de anticoncepción por esterilizaciones encubiertas y la difusión de materiales de formación sexual hedonista”. ¡Horror! ¡Abortistas, condoneros y pajilleros! ¡A la hoguera con ellos!
Lo diré con todas las letras. ¡Hay que ser gilipollas integral! ¡Pero es que estos idiotas meapilas paletos no tienen límite!
No se para que me quemo la sangre entrado en su página…

Decoro

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Dice el diccionario de la Real Academia que el “decoro” es el honor, respeto, reverencia que se debe a una persona por su nacimiento o dignidad, siendo además sinónimo de circunspección, gravedad, pureza, honestidad, recato, honra, pundonor y estimación. Se usa comúnmente en la frase “guardar el decoro”, significando “comportarse con arreglo a la propia condición social”.
Suena a rancio el decoro. Como el “pudor”, huele mal el decoro. Hiede. Trae fragancias del pasado, a colegios de niños y colegios de niñas, a bragas hasta la cintura, a bañadores de cuerpo entero desde los dos años, a miradas furtivas, a deseos ocultos.
Decoro y respeto es lo que piden los iniciadores de la iniciativa “Playas Familiares“. Al parecer, que todas las playas de España sean de dominio público y que dentro de la legalidad cada cual pueda hacer en ellas lo que le dé la gana no basta, hay que reglamentar su uso, a saber, hay que achicharrarse según las normas del decoro y habilitar los huecos para “uso familiar” (vaya usted a saber a qué clase de ritos se refieren). Supongo que sólo quedará un diez por ciento para uso comercial (chiringuitos con música adecuada para oídos familiares, pero sin inmigrantes vendiendo bebidas que son desagradables) y religioso (una capillita por playa no estaría mal, ya puestos).
Invocan la “protección de la infancia” y piden un “ambiente apto para las familias”, nada de nudismo, nada de “destape”, todos bien vestiditos que hace mucho frío en la playa. Las “guiris” haciendo top-less y las competiciones de consumo de sangría ya pueden buscarse otros países, España vuelve a la ortodoxia.

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