{"id":395,"date":"2004-12-20T15:06:12","date_gmt":"2004-12-20T15:06:12","guid":{"rendered":"http:\/\/junjan.org\/wordpress\/?p=395"},"modified":"2004-12-20T15:06:12","modified_gmt":"2004-12-20T15:06:12","slug":"en_defensa_de_una_sociedad_lai","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/junjan.org\/wordpress\/2004\/12\/en_defensa_de_una_sociedad_lai\/","title":{"rendered":"En defensa de una sociedad laica"},"content":{"rendered":"<p>_Re-publico el reciente comunicado de la Plataforma Ciudadana por una Sociedad Laica._<br \/>\n&#8211;(V\u00eda [\u00abLa Insignia\u00bb:http:\/\/www.lainsignia.org\/2004\/diciembre\/ibe_057.htm])&#8211;<br \/>\nAnte la ofensiva neoconfesional y neoconservadora reafirmamos la necesidad de una sociedad laica. En los \u00faltimos tiempos se est\u00e1 produciendo una campa\u00f1a medi\u00e1tica sobre el Gobierno actual por parte de ciertos sectores conservadores cat\u00f3licos apoyados por la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica, cuyo fin es deslegitimar las iniciativas legislativas progresistas que el actual Gobierno est\u00e1 promoviendo.<br \/>\nAnte este conjunto de presiones, la Plataforma Ciudadana por una Sociedad Laica estima que puede ser leg\u00edtimo el ejercicio de la libertad de expresi\u00f3n que tiene la Iglesia, pero que sin embargo se convierte en actuaci\u00f3n antidemocr\u00e1tica cuando se plantea como intento de impedir el cumplimiento de compromisos democr\u00e1ticos adquiridos ante la ciudadan\u00eda o de deslegitimaci\u00f3n de decisiones que corresponde adoptar al Congreso de los Diputados en el ejercicio de su soberan\u00eda.<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nLa Plataforma Ciudadana por una Sociedad laica considera que en nuestra sociedad hoy existe un creciente pluralismo moral y religioso que no es compatible con el intento de ciertos sectores cat\u00f3licos de querer monopolizar la vida moral de los ciudadanos y ciudadanas en este pa\u00eds. Este pluralismo moral y religioso est\u00e1 en \u00edntima relaci\u00f3n con el pluralismo pol\u00edtico y los dem\u00e1s valores (libertad, igualdad y justicia) proclamados en el Art\u00edculo 1 de la Constituci\u00f3n espa\u00f1ola de 1978. La laicidad positiva del Estado, reconocida en el Art\u00edculo 16.3, se presenta en este contexto como la garant\u00eda de la libertad de conciencia para todos, de la igualdad de todos ante la ley, de la no discriminaci\u00f3n por motivos religiosos y de la neutralidad del Estado en lo referente a las creencias religiosas y morales de sus ciudadanos.<br \/>\nLa laicidad no es la religi\u00f3n de los no creyentes, ni un alternativa a ninguna creencia religiosa; la laicidad no es en modo alguno la religi\u00f3n civil de un Estado, ni el dogma intolerante de los que no tienen religi\u00f3n, sino un pacto de convivencia entre los ciudadanos y ciudadanas que profesan diferentes creencias, o ninguna creencia, y diferentes opciones morales y tambi\u00e9n la exigencia pol\u00edtica, jur\u00eddica y moral que deriva del principio de libertad de conciencia.<br \/>\nPor todo ello, la Plataforma Ciudadana por una Sociedad Laica, manifiesta su rechazo a cualquier intento de presi\u00f3n o condicionamiento antidemocr\u00e1tico sobre aquellos aspectos que corresponden a la autonom\u00eda de las instituciones democr\u00e1ticas y apoya las siguientes propuestas:<br \/>\n1. Reafirmamos el car\u00e1cter aconfesional y de laicidad positiva que recoge nuestra Constituci\u00f3n, tal como refleja la sentencia del Tribunal Constitucional 46\/2001 de 15 de febrero; laicidad que \u00abveda cualquier tipo de confusi\u00f3n entre fines religiosos y estatales\u00bb (STC.177\/1996). La laicidad de nuestro Estado se apoya en los valores superiores del ordenamiento jur\u00eddico recogidos en el Art\u00edculo 1 de la Constituci\u00f3n de 1978 y se postula como un pacto para la convivencia en una sociedad como la espa\u00f1ola cada vez m\u00e1s plural en el orden moral y religioso. Por todo ello, esta Plataforma valora positivamente las iniciativas legislativas que este Gobierno est\u00e1 emprendiendo en temas como el divorcio, la regulaci\u00f3n de la convivencia entre parejas homosexuales, la igualdad de hombres y mujeres, la ley integral contra la violencia de g\u00e9nero, la regularizaci\u00f3n de la inmigraci\u00f3n, la reforma del sistema educativo, etc\u2026 y asimismo se congratula de la cooperaci\u00f3n que el Estado mantiene con todas las instituciones religiosas en orden a impulsar pol\u00edticas sociales que contribuyan a la configuraci\u00f3n de un mundo m\u00e1s justo y solidario.<br \/>\n2. Si el Estado y la Constituci\u00f3n son aconfesionales y laicos, tambi\u00e9n lo deben ser las administraciones p\u00fablicas que lo integran, as\u00ed como las instituciones y servicios p\u00fablicos. En t\u00e9rminos educativos, el reflejo de la laicidad del Estado debe ser la existencia de una Escuela p\u00fablica laica basada en los valores recogidos en la propia Constituci\u00f3n y particularmente debe cumplir el mandato que establece el Art\u00edculo 27.2 de la Constituci\u00f3n, conforme al cual \u00abla educaci\u00f3n tendr\u00e1 por objeto el pleno desarrollo de la personalidad en el respeto a los principios democr\u00e1ticos de convivencia y los derechos y libertades fundamentales\u00bb. Ni la Constituci\u00f3n ni el Estado est\u00e1n vac\u00edos de valores. Por lo tanto, la Escuela p\u00fablica laica debe proporcionar una formaci\u00f3n humana capaz de superar las diferencias derivadas del origen social como las confesiones religiosas, las razas, etc., etc.<br \/>\n3. Por todo ello la Escuela p\u00fablica y laica debe ser dotada de la capacidad suficiente para la formaci\u00f3n \u00e9tico-c\u00edvica de los y las ciudadanas, promoviendo en los distintos niveles educativos el conocimiento y la pr\u00e1ctica docente de los valores constitucionales de libertad, justicia y tolerancia. En consecuencia, apoyamos la propuesta de introducci\u00f3n en la etapa de Primaria y de Secundaria de un \u00c1rea o materia de Educaci\u00f3n \u00e9tico-c\u00edvica con car\u00e1cter com\u00fan y obligatorio, dado que la laicidad es un proyecto ilustrado que se basa en la educaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda en los valores comunes que todos compartimos. Esta materia, junto con los Proyectos Educativos de Centro y el apoyo de toda la comunidad educativa, debe promover entre el alumnado de forma sistem\u00e1tica y secuenciada los principios y valores democr\u00e1ticos y morales, tal como se se\u00f1ala en el Art\u00edculo 27.2 de la Constituci\u00f3n.<br \/>\n4. Siempre que se respete y no se perturbe el car\u00e1cter laico de la Escuela p\u00fablica, la formaci\u00f3n religiosa y moral que demanden los padres deber\u00e1 ser impartida en los centros de ense\u00f1anza conforme a los siguientes criterios: trato igual para todas las confesiones y creencias; libre elecci\u00f3n, entendiendo como tal tambi\u00e9n que nadie ser\u00e1 obligado a realizar ninguna actividad alternativa; la ense\u00f1anza de las religiones confesionales no ser\u00e1 materia evaluable; las clases de religi\u00f3n confesional ser\u00e1n impartidas por profesores designados y contratados seg\u00fan el estatuto de los Trabajadores por la respectiva confesi\u00f3n. En los centros p\u00fablicos no deber\u00e1n realizarse pr\u00e1cticas de proselitismo confesional o de cualquier otra creencia. El principio de comunidad educativa que comporta la Escuela p\u00fablica es incompatible con los intentos de diferenciaci\u00f3n confesional o cultural mediante el uso de signos, s\u00edmbolos o atuendos ostensibles que pongan en cuesti\u00f3n la neutralidad que rige el funcionamiento de los servicios p\u00fablicos.<br \/>\n5. Propugnamos el establecimiento de un Estatuto de Laicidad que deber\u00eda regir la actuaci\u00f3n de las instituciones y sus autoridades y los servicios p\u00fablicos y sus funcionarios, y hoy, volvemos a refrendar m\u00e1s todav\u00eda, su necesidad; Estatuto de Laicidad que no identificamos con un C\u00f3digo de Laicidad elaborado a trav\u00e9s de Ley o texto jur\u00eddico cerrado y definitivo, sino como un bloque de legalidad constituido por un conjunto coherente de normas, principios y acuerdos,.enmarcados siempre en las decisiones jurisprudenciales del TC, que permitan garantizar a todos los ciudadanos cualquiera que sea su creencia, la libertad de conciencia y creencia, la neutralidad de autoridades y funcionarios, la igualdad de trato a todas las creencias y la separaci\u00f3n entre religi\u00f3n y pol\u00edtica, entre iglesias y Estado, lo cual no excluye que con todas se realicen las actividades de cooperaci\u00f3n que se acuerden.<br \/>\n6. La evoluci\u00f3n experimentada por la sociedad espa\u00f1ola, en t\u00e9rminos de una pluralidad moral y religiosa creciente, pone en evidencia la necesidad de que estos fen\u00f3menos sociales tengan el adecuado tratamiento a trav\u00e9s de la legislaci\u00f3n relativa a las creencias y a los acuerdos que con las diferentes confesiones puedan existir, evitando situaciones de desigualdad o de intromisi\u00f3n en aspectos que pudieran resultar inconstitucionales. Por todo esto, la Plataforma Ciudadana por una Sociedad Laica se manifiesta una vez m\u00e1s favorable a la revisi\u00f3n de los acuerdos suscritos entre el Estado espa\u00f1ol y la Santa Sede en el a\u00f1o 1979, particularmente en los aspectos relacionados con la ense\u00f1anza de la religi\u00f3n y la autofinanciaci\u00f3n de la iglesia.<br \/>\nMadrid, diciembre del 2004<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>_Re-publico el reciente comunicado de la Plataforma Ciudadana por una Sociedad Laica._ &#8211;(V\u00eda [\u00abLa Insignia\u00bb:http:\/\/www.lainsignia.org\/2004\/diciembre\/ibe_057.htm])&#8211; Ante la ofensiva neoconfesional y neoconservadora reafirmamos la necesidad de una sociedad laica. 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