{"id":776,"date":"2006-04-11T21:11:15","date_gmt":"2006-04-11T21:11:15","guid":{"rendered":"http:\/\/junjan.org\/wordpress\/?p=776"},"modified":"2011-07-15T12:55:06","modified_gmt":"2011-07-15T10:55:06","slug":"bien_por_la_iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/junjan.org\/wordpress\/2006\/04\/bien_por_la_iglesia\/","title":{"rendered":"\u00a1Bien por la iglesia!"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo? \u00bfEst\u00e1 fumao? \u00bfSe ha convertido de repente? \u00bfHa visto la luz?<br \/>\nNo my friends. No. Lo que pasa es que me he le\u00eddo la instrucci\u00f3n pastoral de la conferencia episcopal titulada <em>\u00abTeolog\u00eda y secularizaci\u00f3n en Espa\u00f1a. A los cuarenta a\u00f1os de la clausura del Concilio Vaticano II\u00bb<\/em>, y no puedo estar m\u00e1s contento.<br \/>\nSi los pocos j\u00f3venes espa\u00f1oles que a\u00fan dicen ser cat\u00f3licos quer\u00edan una demostraci\u00f3n fehaciente de que la iglesia cat\u00f3lica vive en la edad media, <a href=\"http:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/documentos\/Conferencia\/teologia.htm\" target=\"_blank\">aqu\u00ed la tienen<\/a>, y hasta en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.conferenciaepiscopal.es\/documentos\/Conferencia\/teologia.pdf\" target=\"_blank\">PDF<\/a>.<br \/>\nDicen los obispos:<\/p>\n<blockquote><p>\u00abc) Moral de la sexualidad y de la vida<br \/>\n61. Consecuencia inmediata de la dignidad de la persona humana revelada en Cristo es la dignidad intangible de la sexualidad. <strong>En un contexto marcado por un exasperado pansexualismo, el aut\u00e9ntico significado de la sexualidad humana queda muchas veces desfigurado, controvertido y contestado, cuando no pervertido<\/strong>. Es necesario que superemos la tentaci\u00f3n de resolver \u00ablos viejos y nuevos problemas con respuestas que son m\u00e1s conformes a la sensibilidad y las experiencias del mundo que a la mente de Cristo (cf. 1 Cor 2, 16)\u00bb. La sexualidad est\u00e1 inscrita en el ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, var\u00f3n y mujer, que se debe entender desde la vocaci\u00f3n de la persona al amor, y as\u00ed, mediante la virtud de la castidad se logra la integraci\u00f3n de la sexualidad en la persona.<br \/>\n62. <strong>La dignidad de la vida humana exige que su transmisi\u00f3n se d\u00e9 en el \u00e1mbito del amor conyugal, de manera que aquellos m\u00e9todos que pretendan sustituir y no simplemente ayudar a la intervenci\u00f3n de los c\u00f3nyuges en la procreaci\u00f3n, no son admisibles. Si se separa la finalidad unitiva de la procreadora, se falsea la imagen del ser humano, dotado de alma y cuerpo, y se degradan los actos de amor verdadero, capaces de expresar la caridad conyugal que une a los esposos. La consecuencia es que una regulaci\u00f3n moralmente correcta de la natalidad no puede recurrir a m\u00e9todos contraceptivos.<\/strong><br \/>\n63. A la luz de estos principios sobre la sexualidad se entiende el motivo por el que <strong>la Iglesia tambi\u00e9n considera \u00abpecados gravemente contrarios a la castidad&#8230; la masturbaci\u00f3n, la fornicaci\u00f3n, las actividades pornogr\u00e1ficas y las pr\u00e1cticas homosexuales\u00bb<\/strong>. La ense\u00f1anza cristiana sobre la sexualidad no permite banalizar estas cuestiones ni considerar las relaciones sexuales un \u00abmero juego de placer. La banalizaci\u00f3n de la sexualidad conlleva la banalizaci\u00f3n de la persona\u00bb. El uso de las facultades sexuales adquiere su verdadero significado y su honestidad moral en el matrimonio leg\u00edtimo e indisoluble de un hombre con una mujer, abierto a la vida, que es el fundamento de la sociedad y el lugar natural para la educaci\u00f3n de los hijos. Los ataques al matrimonio que con frecuencia presenciamos no dejar\u00e1n de tener consecuencias graves para la misma sociedad.<br \/>\n64. No podemos olvidar tampoco que la vida humana se inicia en la concepci\u00f3n y tiene su fin en la muerte natural. El aborto y la eutanasia son acciones gravemente desordenadas, lesivas de la dignidad humana y opuestas a las ense\u00f1anzas de Cristo. La Iglesia es consciente que estas cuestiones deben ser explicadas a la comunidad cristiana, asediada constantemente por la mentalidad hedonista propia de la cultura de la muerte. Tampoco podemos poner en duda que, desde el momento de la fecundaci\u00f3n, existe verdadera y genuina vida humana, distinta de la de los progenitores; de modo que quebrar su desarrollo natural es un grav\u00edsimo atentado contra la misma. \u00abEl amor de Dios no hace diferencia entre el reci\u00e9n concebido, a\u00fan en el seno de su madre, y el ni\u00f1o o el joven o el hombre maduro o el anciano. No hace diferencia, porque en cada uno de ellos ve la huella de su imagen y semejanza (cf. Gn 1, 26)\u00bb. Es contrario a la ense\u00f1anza de la Iglesia sostener que hasta la anidaci\u00f3n del \u00f3vulo fecundado no se pueda hablar de \u201cvida humana\u201d, estableciendo, as\u00ed, una ruptura en el orden de la dignidad humana entre el embri\u00f3n y el mal llamado \u201cpre-embri\u00f3n\u201d. De manera an\u00e1loga, nadie tiene potestad para eliminar una vida inocente, ni siquiera cuando se encuentra en estado terminal. Debemos recordar a los fieles que es l\u00edcito, incluso bueno, evitar \u00abciertas intervenciones m\u00e9dicas ya no adecuadas a la situaci\u00f3n real del enfermo, por ser desproporcionadas a los resultados que se podr\u00edan esperar o, bien, por ser demasiado gravosas para \u00e9l o su familia\u00bb, aunque esto suponga que se acorte su esperanza vital. Lo cual es muy distinto de llevar a cabo intervenciones cuya intenci\u00f3n directa es eliminar la vida de la persona enferma o anciana.<br \/>\nd) Moral social<br \/>\n65. En esta hora tiene especial urgencia que los fieles cat\u00f3licos recuerden la responsabilidad que tienen en su actividad p\u00fablica y pol\u00edtica. La imperante mentalidad laicista tiende a arrinconar las convicciones religiosas en la conciencia individual y a impedir que se manifiesten y que tengan repercusi\u00f3n p\u00fablica. Es frecuente que se acepten de buen grado las obras de tipo asistencial y humanitarias de los cristianos, pero se rechacen cualesquiera otras manifestaciones de su fe, incluida la defensa de los valores humanos m\u00e1s elementales como son el derecho a la vida desde su concepci\u00f3n hasta su muerte natural. Pretender que el cat\u00f3lico hable y act\u00fae en la vida p\u00fablica conforme a sus convicciones no significa querer imponer la fe ni la pr\u00e1ctica religiosa a los dem\u00e1s. Contribuimos al bien de todos aportando lo mejor que tenemos: la fe en Jesucristo Salvador, que no contradice la raz\u00f3n humana, sino que la eleva hacia una mejor comprensi\u00f3n del bien com\u00fan y de la naturaleza de la sociedad. <strong>Quienes reivindican su condici\u00f3n de cristianos actuando en el orden pol\u00edtico y social con propuestas que contradicen expresamente la ense\u00f1anza evang\u00e9lica, custodiada y transmitida por la Iglesia, son causa grave de esc\u00e1ndalo y se sit\u00faan fuera de la comuni\u00f3n eclesial<\/strong>.<br \/>\n66. Los fieles deben defender y apoyar aquellas formaciones o actuaciones pol\u00edticas que promuevan la dignidad de la persona humana y de la familia. En el caso de que no se pueda eliminar una ley negativa sobre estas materias, el fiel cat\u00f3lico debe trabajar por minimizar los males que ocasione. En cuestiones m\u00e1s contingentes cabe un cierto pluralismo de opciones para los cat\u00f3licos. Pero cuando lo que est\u00e1 en juego es la dignidad de la persona humana \u2013como hoy sucede con frecuencia\u2013, el cat\u00f3lico debe ofrecer el testimonio real de su fe manifestando un inequ\u00edvoco rechazo a todo lo que ofende a la dignidad del ser humano. Tambi\u00e9n las obras de car\u00e1cter asistencial, que movidos por la caridad, impulsan los cat\u00f3licos, deben tener un perfil espec\u00edfico en el que Dios y Cristo no pueden quedar al margen, pues los cristianos sabemos que la ra\u00edz de todo sufrimiento es el alejamiento de Dios.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n<p>Sigan as\u00ed se\u00f1ores obispos, sigan. No van a hacer falta m\u00e1s ateos combatientes, que se combaten ustedes solos la mar de bien.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo? \u00bfEst\u00e1 fumao? \u00bfSe ha convertido de repente? \u00bfHa visto la luz? No my friends. 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